Andea nació de una montaña a las afueras de Cusco con una cueva muy especial. El agua era producto de años de lluvia que se filtraba en el interior de la montaña, aportándole minerales y distintas propiedades.
El producto tenía una calidad extraordinaria, pero su diseño no reflejaba lo bueno que era su contenido. El cliente utilizaba una botella genérica, recursos gráficos ingenuos y un diseño que no ayudaba al producto a destacar.
Nacido
en Cusco
Decidimos diseñar una botella que fuera visualmente atractiva pero sencilla en su fabricación. Optamos por un estilo retro con ángulos redondeados y una superficie ancha que nos permitiera intervenirla sin problemas.