En medio de las crisis surgen las ideas. Así fue con las galletas de Mária Almenara, que pasaron de frascos de vidrio a cajas debido a la escasez de materia prima y descartando el plástico como opción.
Del vidrio
al cartón
La oportunidad vino no solo en crear la forma del empaque, sino en un nombre que represente el espíritu alegre y carismático con el que la marca se expresa siempre. Además sentamos las bases para el desarrollo de futuras presentaciones.